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Enfrentando el cambio climático: Como protegernos del calor extremo

El cambio climático está desatando olas de calor más fuertes y extensas, intensificando las amenazas a la salud debidas al calor. En las últimas tres décadas, las temperaturas promedio anuales han aumentado mundialmente. De hecho, el año 2015 ha sido el año más caluroso del mundo desde que las temperaturas se empezaron a registrar. El calor extremo complica la salud de todos en el mundo entero; no es una simple inconveniencia ya que cobra la vida de muchos.

Una ola de calor en 2003 en Europa cobró la vida de 70.000 personas. La ola de calor de 2006 en California probó ser fatal para cientos y causó que 16.000 personas más de las esperadas visitaran salas de urgencia. Un evento de calor extremo en California en 2006 produjo gastos médicos a la orden de $5.3 mil millones de dólares. Cuando reducimos nuestra vulnerabilidad al calor, evitamos los montos financieros y el sufrimiento humano. Los niños, los ancianos y los hogares de bajos ingresos se encuentran particularmente vulnerables ante las olas de calor, al igual que las personas con enfermedades respiratorias preexistentes, problemas del corazón o riñón, lo que resulta en millones de personas en alto riesgo.

El National Environmental Public Health Tracking Network, es la red que le da seguimiento a la salud pública ambiental y provee algunos indicadores importantes de los efectos del calor extremo en la salud pública en más de 20 estados de EE.UU., pero no tiene los recursos necesarios para perfilar la carga del calor en la salud de todos los estadounidenses. La relación entre el calor extremo y la salud se conocen, pero no existe un sistema centralizado para darle seguimiento a estos impactos.

Este es el motivo por el cual en marzo 2015, NRDC organizó un taller nacional de expertos en seguimiento del problema del calor extremo en la salud pública que atrajo a 50 participantes de todo el país enfocados en el tema, desde departamentos de salud pública a universidades, institutos y gobiernos municipales. En mayo 2016, NRDC publicó un folleto que resume los puntos cubiertos en el taller y concluye qué:

“Al combinar la vigilancia y el seguimiento de la salud pública con la prevención y preparación ante eventos de calor extremo debido al cambio climático, podemos ayudar a fomentar comunidades más sanas y seguras en el presente, mientras ayudamos a proteger nuestro futuro.”

El mensaje es que debemos apoyar un seguimiento fortalecido ante los efectos del calor en la salud pública en Estados Unidos para crear una resistencia climática más extensa en nuestras comunidades. La Casa Blanca designó la semana del 23 al 27 de mayo como la semana nacional del calor extremo. Las agencias gubernamentales se esforzaron en crear consciencia y preparar a la nación para eventos de clima extremo, aprende más visitando https://www.ready.gov/heat. Recientemente la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés) en EE.UU. lanzó un sistema nacional integrado de información sobre la salud (NIHHIS) para ayudar a preparar al país contra los extremos climáticos. FEMA ahora ofrece consejos sobre qué hacer antes, durante y después del calor extremo entre otros desastres naturales en su sitio web ready.gov.

Muchas ciudades y estados alrededor del mundo están tomando medidas para reducir la vulnerabilidad de las comunidades al calor extremo. Dieciocho ciudades y estados están sobresaliendo en preparación climática, gracias al apoyo económico de la iniciativa de los centros para el control y prevención de enfermedades llamada Climate Ready States and Cities Initiative. El estado de Missouri ha desarrollado un mapa interactivo y actualizado a principios de cada verano para ayudar a la gente a localizar centros donde refrescarse durante olas de calor. Muchos centros urbanos como el norte de Manhattan en la ciudad de Nueva York sufren bajo el efecto de isla de calor urbano, el cual intensifica las temperaturas de verano debido a que los edificios y otros materiales artificiales como el asfalto absorben e irradian el calor del sol y lo concentran al nivel del suelo. Como respuesta, grupos comunitarios como WEACT for Environmental Justice están desarrollando estrategias de resistencia climática para limitar los efectos del calor y otros desafíos climáticos que ponen en riesgo la salud pública. Otros grupos tales como AdaptNY tienen como objetivo fomentar la conversación pública y enlistar la perspicacia de los neoyorquinos para mejor adaptarse a los desafíos del cambio climático.

A nivel internacional, ciudades que están siendo azotadas por el calor extremo, están tomando medidas para protegerse. La India ha sufrido sequías y calor extremo este año, rompiendo record apenas la semana pasada. Para reducir la vulnerabilidad al calor, diez ciudades y dos regiones de la India han desarrollado un sistema de alerta temprana y planes de preparación en caso de olas de calor. Han modelado el sistema bajo el ejemplo de Ahmedabad, en el estado de Gujurat al oeste, el cual desarrolló el primer sistema de alerta de calor en el sur de Asia en 2013 con la ayuda de NRDC, el Instituto de Salubridad de India en Gandhinagar y varios otros excelentes socios. El sistema utiliza el hashtag #heatsafety para divulgar información sobre olas de calor y la salud pública.

Asegúrate de poner de tu parte, preparándote y tomando las precauciones necesarias para protegerte a ti, tu familia y comunidad para cuando una ola de calor atraviese por tu zona. ¡Pasa la voz!

Contribuyentes: Juanita Constible y Kim Knowlton con consejos cortesía de Ready.gov

última revisión 6/16/2016

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